heliotropismo positivo.
A veces, para crecer y alcanzar la meta, hay que ir librando
pequeñas batallas y no obsesionarse con el resultado inmediato.
Quizá por ello los girasoles no miran al Sol para crecer, y sin embargo se
mueven cada día en busca de su objetivo.
Quizá debamos ser más “metatrópicos positivos” y movernos en
la dirección de nuestros propósitos, pero sin pretender encontrárnoslos de
frente a cada paso que demos.
Quizá debamos recordar cada día que no vamos lentos, que
vamos lejos. Y que nuestro fin debe ser el continuo camino.

